Durante la primer década del siglo XX Charles Chaplin se volvió muy popular e infinidad de “Chaplinistas” recorrían los circos y teatros ganándose la vida imitando al genio del humor mudo. Fue por ello, que en Estados Unidos se creó un concurso para encontrar a su mejor imitador. Chaplin se enteró de la competencia y se inscribió de inmediato sin develar su identidad. El resultado fue desastroso, no pasó ni la primera ronda. Para el jurado el verdadero Chaplin no era suficientemente bueno imitando a Chaplin. Concluyeron que ni se movía ni tenías los gestos del actor cómico. Por suerte para estos hombres pasaron muchos años hasta que Charles se animó a contar la anécdota
http://www.youtube.com/watch?v=8UZHYfqOY0Q
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario