Hay una expresión que está de moda por estos tiempos entre las chicas. Se habla de la piel de naranja. Un dolor de cabeza para casi todas las mujeres. Se dice que afecta a un 85 por ciento del género. Flacas, gordas, jóvenes, grandes, ninguna parece salvarse de esta piel de naranja. Ahora bien, hay otra piel naranja que causó menos dolores de cabeza pero que también estuvo bien de moda. Nos referimos a esta telenovela argentina protagonizada por Arnaldo André, Marilina Ross y Raúl Rossi, que salió de la cabeza de ese genio de la ficción que se llamó Alberto Migré. Sus episodios eran de 2 horas aproximadamente y se emitían una vez por semana. Fue el programa más visto en 1975. Era la historia de un dramático triángulo amoroso entre la chica, su marido mayor y un muchacho paraguayo humilde, dueño de un almacén de barrio. La emoción de esta tira se revive a diario en el recuerdo, el recuerdo de cada capítulo, desde el primero hasta el último, el más polémico de todos. Con un desenlace trágico, Migré había quebrado por completo el esquema tradicional del final feliz. El marido celoso encuentra a los amantes que se habían fugado y los mata para luego morir él también de un ataque cardiaco. El final fue más que sorprendente, la misma sorpresa que asustó a Migré cuando al otro día, salió de su casa y recibió un baldazo de agua fría de una fanática de la telenovela que lo retó al grito de asesino!.

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