martes, 8 de junio de 2010

RISA


Emilio Disi y el negro Olmedo hacían temporada en Mar del Plata, en teatros distintos. Disi alquilaba una casa con quincho y el Negro un departamento. Como su hija cumplía años, Olmedo le pide la casa a Disi para festejar. Se hace la fiesta, una de esas fiestas que tiene todo. Llega la mañana y Olmedo no se iba ... las 12 del mediodía y no se iba. Disi –muerto de sueño- advierte que se acabó el vino y piensa "éste ya se raja". Pero no, el Negro saca la llave del auto y le dice al hijo "Fernando, traé las cajas del baúl" y siguen con una caja de vino y otra de champán. El resultado: se fueron a las 2 y media de la tarde y a las siete y media Disi se tenía que levantar para ir al teatro y entre la borrachera y el sueño no pudo, por lo que suspendió la función. Pero Olmedo no suspendió la suya. Al momento de comenzar la obra, se levanta el telón y aparece el Negro durmiendo en un sillón. Va Portales a despertarlo –obviamente todo fuera de guión- y Olmedo abre los ojos y dice "Suspendió el cobarde!"

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