
Cuando la tierra fue calva y callada, silencio y cicatrices, extensiones de lava seca y piedra congelada, apareció el verde, el color verde, trébol, acacia río de agua verde. Se derramó el cristal inesperado y crecieron y se multiplicaron los números verdes verdes de pasto y ojos, verdes de amor marino, verdes de campanario, verdes delgados, para la red, para las algas, para el cielo, para la selva el verde tembloroso, para las uvas un ácido verde.
Oda al color verde de Pablo Neruda

No hay comentarios:
Publicar un comentario